“Surge el mundo infinito de la poesía, la manera única de cada creador de adentrarse en el fondo de su alma y tocar mágicamente su entorno, para alcanzar esa respuesta etérea que lo libera hacia su propio cielo o le sepulta, en caos de su propia realidad”. (Diccionario de Escritores Caldenses - Fabio Vélez Correa, 2015).
sábado, 21 de noviembre de 2015
Curiosamente también descubrió que fue por él por quien sintió mucho dolor. Finalmente, la amó y hasta la admiró sabiendo que era una mujer que no solo callaba para no perderse el mundo, para saciar con su silencio toda su curiosidad. Lo hacía para escuchar y ser una buena compañía en los momentos en los cuales hacía falta un cómplice para simplemente sentarse a contemplar las estrellas. Esa era ella.
También he visto en tus ojos el miedo y sé que de alguna forma la ruleta rusa que jugamos nos dejará sin mucho que entregar a otros labios, otra piel, otro corazón. Como tú, este pecho mío también ha contenido mil sueños, que es una forma sútil de vivir cuando simplemente contemplar la realidad es más difícil.
viernes, 26 de julio de 2013
domingo, 30 de diciembre de 2012
AHORA
Ahora que el miedo ha dejado de ser mi trampa
en este instante en el que las calles se vacían para amarnos
hoy cuando la luna esconde el sol tras sus besos
quiero desear que exista la eternidad.
Mi tristeza ha muerto tras el otro amanecer
los huesos ya no pesan en las sábanas
el aire envuelve todo hasta lo que no puede ser
las palabras ya no son arena.
Quiero que te quedes para siempre
perderme cada noche en tu mirada
esconderme en tu piel
contenerte hasta dejar de ser dos.
Yo que no creía en las promesas
deseo pedirte un favor
llévame contigo a donde vayas
llévame contigo hasta el final.
en este instante en el que las calles se vacían para amarnos
hoy cuando la luna esconde el sol tras sus besos
quiero desear que exista la eternidad.
Mi tristeza ha muerto tras el otro amanecer
los huesos ya no pesan en las sábanas
el aire envuelve todo hasta lo que no puede ser
las palabras ya no son arena.
Quiero que te quedes para siempre
perderme cada noche en tu mirada
esconderme en tu piel
contenerte hasta dejar de ser dos.
Yo que no creía en las promesas
deseo pedirte un favor
llévame contigo a donde vayas
llévame contigo hasta el final.
martes, 12 de junio de 2012
V
No sé porqué dicen que recordar es vivir petite Li, sí a mí me están matando estos recuerdos; sobretodo después de tu ausencia. Ya no es fácil sentarse a revivir los momentos, pensar en los días más felices y tejer esperanzas acunadas en el aire de los días. Ahora, mi corazón se torna esquivo, no conoce la esperanza y ya no espera a que vengas a mí.
En algún lugar de mi mente permanecen los momentos, plasmados, detenidos, casi tan vívidos como entonces, y no hace falta más que un pequeño soplo, los pasos de alguien por la plaza, la música de fondo de algún bar; para que yo los reviva, los sienta presentes y me detenga en este instante de mi vida, a contemplar lo perdido, a reconstruir lo pasado.
A veces quisiera que el ruido de los días se detuviera y mi corazón dejara de latir, me gustaría volar tan lejos como tantas estrellas pueda cruzar mi cuerpo convertido en una nube lírica de polvo y llegar a ese lugar del universo en el cual se guardan los tiempos. Debe ser un lugar extraño, algo como una biblioteca que tiene miles de textos; pero aquí, cada libro trae las imágenes de un momento en tu vida, el que quieras, el que decidas ver, y puedes entrar en él como en una gota de agua, para ser nuevamente protagonista de las voces, los pasos, los versos y sobretodo los besos, nuestros más dulces besos.
Me imagino que allí no habrá tiempo y como amo repetir tanto las cosas que me gustan, viviría de repetición en repetición, como cuando escucho mis canciones favoritas o aquellas que me recitan tu nombre. Sobretodo aquella que habla de la huella indeleble que dejaste en mi vida, del ahogo que me queda en los mares de tu partida.
No puedo ser tu amiga, no se puede tener una simple amistad con alguien a quien pusiste en tus planes a futuro, a quien le preguntabas cuando viviría otra vez contigo, a quien invitaste a tu mundo como forma de sentirte amada. No puedo, porque me duele saberte en otros brazos, saber que no volverás y saber que me amas y me odias tanto como para sacarme de tu vida y no querer que me vaya. Estarás bien petite Li, estarás bien sin mí. Adieu mon coeur.
En algún lugar de mi mente permanecen los momentos, plasmados, detenidos, casi tan vívidos como entonces, y no hace falta más que un pequeño soplo, los pasos de alguien por la plaza, la música de fondo de algún bar; para que yo los reviva, los sienta presentes y me detenga en este instante de mi vida, a contemplar lo perdido, a reconstruir lo pasado.
A veces quisiera que el ruido de los días se detuviera y mi corazón dejara de latir, me gustaría volar tan lejos como tantas estrellas pueda cruzar mi cuerpo convertido en una nube lírica de polvo y llegar a ese lugar del universo en el cual se guardan los tiempos. Debe ser un lugar extraño, algo como una biblioteca que tiene miles de textos; pero aquí, cada libro trae las imágenes de un momento en tu vida, el que quieras, el que decidas ver, y puedes entrar en él como en una gota de agua, para ser nuevamente protagonista de las voces, los pasos, los versos y sobretodo los besos, nuestros más dulces besos.
Me imagino que allí no habrá tiempo y como amo repetir tanto las cosas que me gustan, viviría de repetición en repetición, como cuando escucho mis canciones favoritas o aquellas que me recitan tu nombre. Sobretodo aquella que habla de la huella indeleble que dejaste en mi vida, del ahogo que me queda en los mares de tu partida.
No puedo ser tu amiga, no se puede tener una simple amistad con alguien a quien pusiste en tus planes a futuro, a quien le preguntabas cuando viviría otra vez contigo, a quien invitaste a tu mundo como forma de sentirte amada. No puedo, porque me duele saberte en otros brazos, saber que no volverás y saber que me amas y me odias tanto como para sacarme de tu vida y no querer que me vaya. Estarás bien petite Li, estarás bien sin mí. Adieu mon coeur.
martes, 1 de mayo de 2012
UN ÁNGEL PARA MÍ
De vivir en el suelo ya me cansé,
las hojas que volaron sin alas
me persiguen intentando asustarme.
En la orilla de ese amor se quedaron tantos momentos,
y caminé hasta deshacer los pasos,
pero la estrella que se movió aquella noche
dejo de brillar cuando susurraste otro nombre.
Los días se conmovieron con mi llanto
y el arco de la alianza prohibió mi entrada.
Ahora busco una esperanza
deposito las apuestas en un giro conveniente,
no quiero que me teman los pañuelos
he decidido al fin mirar sin miedo.
Alguien como yo merece un ángel
que no sea una promesa,
que se quede para siempre, me cubra con sus alas
y aleje al fin de mí esta agonía.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)