sábado, 21 de noviembre de 2015

También he visto en tus ojos el miedo y sé que de alguna forma la ruleta rusa que jugamos nos dejará sin mucho que entregar a otros labios, otra piel, otro corazón. Como tú, este pecho mío también ha contenido mil sueños, que es una forma sútil de vivir cuando simplemente contemplar la realidad es más difícil.
Una certeza de que lo amaba, quién sabe desde cuándo y hasta qué día, la movió a dar por él lo que por nadie había dado. Él la dejó amarlo sabiendo que tenía enredada el alma y el corazón, y le hizo creer que podría esperar.

viernes, 26 de julio de 2013

Entre todo lo que vivimos me enseñaste a amarte siendo libre y a saber que mereces la bella ayuda del viento para extender tu vela y ser un ángel de luz. Vuela sin mí pequeña, yo estaré bien.

domingo, 30 de diciembre de 2012

AHORA

Ahora que el miedo ha dejado de ser mi trampa
en este instante en el que las calles se vacían para amarnos
hoy cuando la luna esconde el sol tras sus besos
quiero desear que exista la eternidad.

Mi tristeza ha muerto tras el otro amanecer
los huesos ya no pesan en las sábanas
el aire envuelve todo hasta lo que no puede ser
las palabras ya no son arena.

Quiero que te quedes para siempre
perderme cada noche en tu mirada
esconderme en tu piel
contenerte hasta dejar de ser dos.

Yo que no creía en las promesas
deseo pedirte un favor
llévame contigo a donde vayas
llévame contigo hasta el final.

martes, 12 de junio de 2012

V

No sé porqué dicen que recordar es vivir petite Li, sí a mí me están matando estos recuerdos; sobretodo después de tu ausencia. Ya no es fácil sentarse a revivir los momentos, pensar en los días más felices y tejer esperanzas acunadas en el aire de los días. Ahora, mi corazón se torna esquivo, no conoce la esperanza y ya no espera a que vengas a mí.
En algún lugar de mi mente permanecen los momentos, plasmados, detenidos, casi tan vívidos como entonces, y no hace falta más que un pequeño soplo, los pasos de alguien por la plaza, la música de fondo de algún bar; para que yo los reviva, los sienta presentes y me detenga en este instante de mi vida, a contemplar lo perdido, a reconstruir lo pasado.
A veces quisiera que el ruido de los días se detuviera y mi corazón dejara de latir, me gustaría volar tan lejos como tantas estrellas pueda cruzar mi cuerpo convertido en una nube lírica de polvo y llegar a ese lugar del universo en el cual se guardan los tiempos. Debe ser un lugar extraño, algo como una biblioteca que tiene miles de textos; pero aquí, cada libro trae las imágenes de un momento en tu vida, el que quieras, el que decidas ver, y puedes entrar en él como en una gota de agua, para ser nuevamente protagonista de las voces, los pasos, los versos y sobretodo los besos, nuestros más dulces besos.
Me imagino que allí no habrá tiempo y como amo repetir tanto las cosas que me gustan, viviría de repetición en repetición, como cuando escucho mis canciones favoritas o aquellas que me recitan tu nombre. Sobretodo aquella que habla de la huella indeleble que dejaste en mi vida, del ahogo que me queda en los mares de tu partida.
No puedo ser tu amiga, no se puede tener una simple amistad con alguien a quien pusiste en tus planes a futuro, a quien le preguntabas cuando viviría otra vez contigo, a quien invitaste a tu mundo como forma de sentirte amada. No puedo, porque me duele saberte en otros brazos, saber que no volverás y saber que me amas y me odias tanto como para sacarme de tu vida y no querer que me vaya. Estarás bien petite Li, estarás bien sin mí. Adieu mon coeur.

martes, 1 de mayo de 2012

UN ÁNGEL PARA MÍ


De vivir en el suelo ya me cansé,
las hojas que volaron sin alas
me persiguen intentando asustarme.

En la orilla de ese amor se quedaron tantos momentos,
y caminé hasta deshacer los pasos,
pero la estrella que se movió aquella noche
dejo de brillar cuando susurraste otro nombre.

Los días se conmovieron con mi llanto
y el arco de la alianza prohibió mi entrada.

Ahora busco una esperanza
deposito las apuestas en un giro conveniente,
no quiero que me teman los pañuelos
he decidido al fin mirar sin miedo.

Alguien como yo merece un ángel
que no sea una promesa,
que se quede para siempre, me cubra con sus alas
y aleje al fin de mí esta agonía.

PUNTOS PARA LAS HERIDAS


La escritura del olvido pertenece a los ángeles,
dicen que primero se debe sentir un puño en el corazón
para sacar los sueños más asiduos;
al pasar ese primer dolor,
los recuerdos dejan de tejerse en la memoria
y uno que otro encuentro comienza a cultivar la esperanza.

Las lágrimas no siempre son las mejores invitadas,
pero dicen, los que saben, que nada se saca del alma
sin esa música celestial de la sabia que emerge por los ojos.

Después hay que escuchar aquellos temas de fondo,
las pistas que adornaban los momentos,
para afinar el oído al primer rumor de la mañana
y saber que tres pasos sobre las hojas secas,
siempre son el anuncio de un buen adiós.

El día en que menos lo quieras,
la amnésica magia te hace oír su voz diferente;
ya no sientes ese sufrimiento en las mañanas
y la aurora boreal comienza a tocar tu piel.