martes, 29 de marzo de 2011

DULCE LOCURA

“No hay nada más bello que lo que nunca he tenido,
nada más amado que lo que perdí” Serrat


Como llegas sin anunciarte,
invadiendo cada espacio,
adueñándote de la casa,
del frío en la cama,
de la flor sobre la mesa.

Como apareces de repente sin detener tu entrada,
abriendo puertas a patadas,
corriendo la soledad de mi nido,
abrazando con un fuego puro
todo el silencio de esta estancia.

Como invades mis pensamientos,
depurando mis palabras,
llegando bajo este abril
sin ninguna invitación.

Llenas de música este cuerpo
y en tu dulce entrada
dejas rocío en mi piel cada mañana.

EL ANUNCIO

Triste presentimiento
otra vez preparando maletas,
otro hospedaje que resultó temporal.

Volver a perseguir el tren
y escapar tras sus vagones del retorno.

Otra vez volar
y ocultarme en un capullo de sueños desechos.

El presentimiento de una nueva metamorfosis,
el anuncio de la verdad…
otro amor que se funde en el olvido,
otro abrazo que se escapa entre mis dedos.

SOL DE AGOSTO

Esta tarde el sol gana de nuevo,
he perdido otra apuesta contra él;
la vida pasará lenta
mientras intento no dormirme
para hallarle una explicación
al silencio.

La bulla constante del televisor
me hace falta en esta calma.
El shampoo que en otros tiempos olía a girasoles
ahora solo huele a nostalgias.

En el profundo silencio
no encuentro motivo para llorar.

No hace falta hablar.

El viento golpea un poco las cortinas
y otra vez se inunda este cuarto
con la brisa suave del desierto.

sábado, 30 de agosto de 2008

FINA ESCULTURA

Sigues inmóvil,
con tus senos quietos y parados,
con tu rostro firme
y con la misma expresión.
¿No te cansas de ser siempre el fino retrato del alma de algún escultor?
Sigues quieta y me gustaría que respiraras,
que soltaras tus cabellos
y arrojaras contra el mármol que te sostiene,
tu cántaro de agua.
Como me gustaría que te movieras un poco
y dejaras ver que tu pecho
no es tan firme como parece,
tu rostro también hace muecas.
Como me gustaría ser tú
y que tú fueras yo por unos instantes
para escuchar intrépidas
y quizás atrevidas conversaciones.
Para contemplar el mundo
desde tu trono de eterna,
para olvidar que a mí el tiempo
sí me cambia, los pechos se me caen,
el rostro se me envejece,
la vida,
rápidamente me pasa.

PALABRAS SALADAS

Tus palabras son arena,
se desvanecen en mis manos,
vuelan con la brisa.
A veces me caen en los ojos
y no puedo ver la realidad.
Casi siempre terminan impregnadas en mi piel y su sal envanece mi vida.
No existes en mi presente
y mis sueños recurren a ti
como fronteras de un mundo
en el cual mi cuerpo
no puede estar.

DESPEDIDA

Esta noche
ella se sienta a hablar con las estrellas.
El mar revuelve a lo lejos
caracolas que nadan misteriosas.
Le lanza un beso a la nada y sonríe.
Ha traído las cartas, las poesías y los libros.
En una caja que flota les da su adiós.